ESTAR BIEN PUEDE SER DIFÍCIL

NOSOTROS QUEREMOS HACÉRTELO FÁCIL


Si aún no se encuentra registrado puede hacerlo desde aquí Regístrate
Blog Single

5 cosas que deberías saber antes de ir a un nutricionista

Blog Single

Visitar a un nutricionista puede hacer maravillas por tu estado físico, tu peso, tu nivel de energía y tus hábitos alimenticios. El que una persona especializada te ayude a diseñar una dieta específica para tus necesidade, puede transformar completamente tu relación con tu comida. Si estás pensando en visitar a un nutricionista, aquí algunas cosas que deberías saber.

1. La nutrición es mucho más compleja de lo que podrías pensar

Las personas muchas veces creen que la nutrición se limita a diseñar una dieta que te permita ingerir menos calorías de las que consumes durante el día. En realidad el asunto es mucho más complejo. A veces comer menos de lo que deberías no te permite bajar de peso o a veces las horas en las que lo haces no se condicen con tu patrón de actividad durante el día. Un nutricionista debe tomar todo esto en cuenta. Tu nutricionista debería además diseñar un plan que vaya con tu personalidad: algunos necesitan uno muy detallado y estructurado, otros responden mejor a guías generales que puedan incorporar a su vida diaria.

2. No es asunto de una cita

Los buenos nutricionistas te dirán que, así cumplas tus metas, es vital que regreses a la consulta para revisar cómo te ha estado yendo y si es que hay que realizar ajustes. La idea es que, por lo menos durante un mes, puedas trabajar de la mano de tu nutricionista. Algunos regresan todas las semanas, otros envían un diario de lo que están comiendo todos los días. Encuentren qué dinámica funciona para ustedes. Visitar a tu nutricionista más de una vez te permite ajustar cualquier problema que hayas notado, adaptar la dieta a tus hábitos y aprender cómo incorporar lo aprendido una vez que termine tu consulta.

3. Las sesiones no necesariamente serán en su consultorio

Algunos nutricionistas prefieren visitar la casa de sus pacientes para realizar allí la consulta. Esto les permite revisar la refrigeradora, depensa y cocina, acompañarlos mientras preparan su desayuno o almuerzo, y entender cómo es que se relaciona su paciente con la comida. Algunos nutricionistas incluso pueden acompañarte al supermercado para enseñarte cómo y qué comprar. Aunque es más inusual, algunos nutricionistas incluso pueden ir a comer a un restaurante con sus clientes, 

4. No todo se trata de comida

Cada vez más nutricionistas se enfocan no solo en la ciencia de la alimentación, sino en la psicología que está detrás de la forma en que establecemos nuestros hábitos alimenticios. Algunos incluso complementan su profesión con estudios de psicología para poder ayudar de forma más integral a sus pacientes. Pregúntale a los nutricionistas que estás pensando en visitar cuál es su estilo y encuentra el que mejor funcione para ti.

    Comentarios