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Cómo mejorar tu productividad laboral con una buena alimentación

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28/08/2020

¿Puedes concentrarte en el trabajo cuando tienes hambre? Probablemente no. Y es que la comida está directamente asociada con la energía que utiliza el cuerpo para realizar todas sus funciones, incluyendo pensar y ejecutar las tareas de la oficina. Por ello, comer en proporciones adecuadas y seguir una dieta balanceada es una forma efectiva de mejorar tu productividad.

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) considera a la alimentación saludable como uno de los factores clave para un buen rendimiento laboral, pues el cerebro requiere los diferentes tipos de nutrientes (proteínas, vitaminas, minerales, entre otros) y una buena hidratación para alcanzar un alto nivel de concentración y enfoque para realizar nuestros deberes.

Qué hábitos de alimentación aumentan la productividad

Dedica tiempo suficiente para comer

Si estás en tu hora de almuerzo, deja de lado el celular o la laptop. Comer mientras sigues tratando de concentrarte en el trabajo solo hará que tu cuerpo no haga ninguna de las dos tareas de forma adecuada.

De preferencia, cambia de ambiente, no comas en tu lugar de trabajo. Esto también ayudará a que se despeje tu mente, y cuando vuelvas del descanso se active con más energía para continuar con tus pendientes.

Toma agua durante el día

El cuerpo está compuesto por agua en un 70% aproximadamente. Es un elemento clave para un buen estado físico en general y, por supuesto, para un mejor rendimiento laboral. 

Una buena hidratación evita el exceso de fatiga, mejora el estado de ánimo para trabajar. También es una buena forma de combatir los dolores de cabeza.

Mantén siempre una botella con agua en tu escritorio. Lo ideal es que consumas de seis a ocho vasos durante tu jornada de trabajo. La hidratación sumado a una alimentación balanceada te harán mejorar tu estado físico en general, y por supuesto, te ayudará en el trabajo.

Planifica tus comidas

Al inicio de semana o cada quince días, puedes definir el menú para cada día. Así organizarás una dieta variada que tenga las proporciones adecuadas de proteínas, vitaminas, carbohidratos, grasas buenas, y sobre todo, que te resulte apetitosa para que la disfrutes.

Si tienes largas jornadas laborales sería ideal que consideres cinco comidas al día. Desayuno, almuerzo y cena como los principales y entre ellos un snack o bocadillo ligero que te aporte energía. Debido a una mayor actividad del organismo, se gastan más nutrientes por ello necesitas renovarlos con más frecuencia para que tus sentidos se mantengan al máximo en el trabajo.

Incluye snacks saludables

Como mencionamos antes, picar algo entre comidas no está mal, siempre y cuando sean alimentos saludables en pocas cantidades. El problema viene cuando recurrimos a las grasas o dulces, incluso el café. En algunas personas estos pueden dar la sensación de estar más activos pero su efecto es pasajero y cuando se va viene el conocido bajón de energía.

Un buen bocadillo para la mitad de mañana o la tarde es una fruta, un yogurt, cereales, frutos secos o una barra energética natural. La idea es que puedas variar entre ellos para consumir las proporciones más recomendadas de cada uno.

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Alimentos que mejoran el rendimiento laboral

  • Carnes rojas. Las proteínas y el hierro que aportan mejoran el funcionamiento del cerebro en cuanto a concentración y razonamiento.
  • Pescados. Son una excelente fuente de proteínas, baja en grasas y con aporte de Omega 3, que ayuda a un buen funcionamiento del sistema circulatorio. Con ello, un mejor flujo de nutrientes y energía a todo el cuerpo.
  • Frutas y verduras. Aportan fibra y vitaminas para un buen desempeño de las funciones neuronales. Además, tienen un buen aporte de agua para mantener el cuerpo hidratado.
  • Carbohidratos buenos. Son el mayor aporte de energía para rendir todo el día. Debemos elegir entre granos, cereales o legumbres, pues son los más completos. Los refinados como el pan o galletas no son muy recomendables pues se transforman en azúcar.
  • Frutos secos. Mejoran la memoria y la agilidad mental. Representan además un gran aporte de grasas buenas para el cuerpo.

 Conoce más opciones en: 12 alimentos para mejorar tu productividad en el trabajo

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