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Evita esas molestas punzadas laterales al correr

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Pones la alarma de tu teléfono, te acuestas temprano, te levantas con ánimos a pesar del frío y, justo cuando estás en medio de tu rutina diaria, unas punzadas de dolor horripilantes te doblan sobre la vereda; fin del entrenamiento. A todos nos ha pasado, ¿cierto? Estas molestas punzadas se localizan debajo de las costillas del lateral derecho y generan un dolor que fácilmente puede quitarte las ganas de todo. Para que no sufras más, aquí te dejamos algunas recomendaciones para tener en cuenta en el momento de correr.



Cuida tu alimentación antes del entrenamiento

No ingieras alimentos justo antes de salir a correr porque el proceso de la digestión sumado al esfuerzo físico solo te provocará malestar. Por eso es recomendable esperar 3 horas después de tu última comida para hacer ejercicio o, al menos 1 hora, si es que solo comiste un bocadillo rápido. Del mismo modo, recuerda mantenerte hidratado en todo momento.



¡No olvides calentar!

El diafragma es un músculo crucial para controlar la respiración durante el entrenamiento. Por eso, los especialistas sospechan que las punzadas laterales podrían ser causadas por la sobrecarga del diafragma debido a la falta de calentamiento antes del ejercicio. La recomendación consecuente sería empezar de a pocos con el esfuerzo físico e ir aumentando progresivamente la intensidad del ejercicio para no sobre exigir a este órgano.



Respira... y hazlo bien (es importante)

Para cuidar el diafragma, también hace falta mantener un buen ritmo en la respiración mientras corremos. El ritmo de la respiración al correr se mide en base a los pasos que se dan, siendo el más recurrente entre los corredores el 2:2; lo que significa que el corredor aspira en dos pasos (uno con cada pie) y expira el aire en los dos siguientes. Por otro lado, el 3:3 es recomendable para los calentamientos y caminatas lentas. Controlar tu respiración, además, puede ser un buen método de combatir el dolor de las punzadas cuando las sientas.



Corre con la postura adecuada

No vayas a la loca o con la cabeza media enterrada en la pista mientras vas corriendo. Mejor hazlo mirando hacia el frente para que tus pulmones puedan recibir más oxígeno durante la inhalación. Además, pon la espalda recta, contrae el abdomen y saca un poco la cadera para no lastimarte la espalda baja. Por último, trata de no poner la rodilla delante del pie al dar un paso ni tampoco azotes en el suelo toda la planta del pie al correr.


Sigue estos consejos y cuéntanos si te funcionaron. ¡A correr!


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