¿Sabes qué es una úlcera y cómo tratarla?

Blog Single

Las úlceras pépticas, duodenales o gástricas son llagas y laceraciones que aparecen en la mucosa que recubre tanto el duodeno (la parte de arriba del intestino delgado), como el estómago. Las molestias propias de las úlceras tal vez te resulten familiares: ardor después de comer o por las noches. Una sensación de incomodidad que puede ir y venir o solucionarse con comer un bocado. 

Se solía pensar que este tipo de malestares tenían su raíz en una mezcla entre una mala alimentación y cierta predisposición que podría verse desencadenada por el estrés. Y si bien esto es técnicamente correcto, lo cierto es que en décadas recientes se sabe con certeza que los casos de úlcera tienen su origen en una infección bacteriana  causada por una bacteria llamada Helycobacter pylori.

Sin embargo, es posible que algunos cuadros de úlcera puedan desencadenarse como consecuencia del consumo frecuente o desmedido de cierto tipo de analgésicos, en concreto los AINES (antiinflamatorios no esteroideos), como el ibuprofeno o la aspirina. En general, una dieta rica en grasas, con comida muy picante y combinada con alcohol y tabaco solo contribuye a empeorar una úlcera, pero no es la causa.

Si experimentas alguna de las molestias descritas es necesario que te evalúe un gastroenterólogo. Este podría pedirte una serie de pruebas que van desde análisis de tus heces, hasta una endoscopia o rayos X para emitir un diagnóstico formal. La buena noticia es que este mal es curable con un tratamiento de antibióticos y un cuidado especial en la comida. Eso sí, mucho cuidado con dejar sin tratamiento una úlcera: podría acarrear problemas mucho más graves que deriven en un cáncer o incluso la muerte.

Fuente: WebMD

Por : Estar Bien

"Una vida llena de bienestar, es una vida sana y feliz y eso es, sin duda, una vida mucho más fácil." Somos una iniciativa de RIMAC que apuesta por esa convicción y quiere compartirla con todos los peruanos. Porque estamos convencidos que en la vorágine de la vida diaria, no hay nada más importante que bajar un poco la velocidad, aprender a escuchar al cuerpo, al corazón y a la gente que nos rodea; para encontrar ese bienestar que todos buscamos.

    Comentarios