Juan Infante: "¿Qué harías si te despiden el próximo año?" Pt. 1

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(Este blog es parte de un artículo en dos partes. La próxima entrega será durante las primeras semanas del 2016)

No quiero asustarte gratuitamente, pero te voy a hacer una pregunta que no te va a gustar. ¿Qué pasaría en tu hogar si el próximo año tú o pareja es despedido? No me odies: te hago la pregunta para activar tus neuronas y mantenerte alerta al tema. 

Por otro lado, si realmente despiden a alguien en tu familia, te pido que no me eches la culpa y que no pienses que te salaste por leer este artículo. En el 2015 le ha sucedido a muchas personas y, en el 2016, los despidos en las empresas continuarán. También es posible que hayan despidos en el Estado debido al cambio de gobierno.

Ojo, aunque esta no deja de ser una posibilidad remota, puede que toque el número de la mala suerte en casa y, por si las moscas, siempre es mejor tener un plan alternativo (o dos).

¿Por qué despiden las empresas?

Las empresas reducen personal de manera masiva cuando los clientes frenan su consumo significativamente y cuando los accionistas y gerentes suponen que este fenómeno será por un periodo prolongado.

Si no hay ventas, o si estas no son lo que eran, difícilmente una empresa mantendrá el mismo número de empleados que tenía durante el periodo de bonanza. Pedirle que lo haga es animarla a que se suicide y la sociedad pierde mucho más cuando una empresa muere que cuando despide personal. A dos males, el menor.

En otras palabras, las empresas actúan como cualquier persona. Si uno ve reducido sus ingresos significativamente, debe aplicar cortes radicales. Si no queremos darnos cuenta, comenzaremos a usar una o más líneas de crédito y viviremos una mentira hasta que nuestra burbuja explote.

Las personas con un manejo responsable de su economía aplican ajustes en sus gastos apenas sienten que bajaron sus ingresos o, incluso, cuando prevén que podrían venir tiempos turbulentos, de la misma manera proceden las empresas.

¿Por qué despide el Estado?

El Estado despide masivamente los primeros seis meses de un nuevo gobierno. En ese periodo, corren riesgo de cese de relación laboral todo el personal de confianza y las personas que no se encuentran en planilla.

Si uno forma parte de alguno de estos grupos, está en serio peligro. No hay sorpresa, esto se da siempre gane el candidato que gane, porque los líderes de un nuevo gobierno desconfían de los funcionarios del anterior régimen y, además, suelen tener un contingente importante de personas que ayudaron en la campaña presidencial y que luego esperan que se los coloque en un puesto. Esto es la verdad de lo que pasa, más allá de que juzguemos si es correcto o no. Pasa siempre y no tendría porque no pasar ahora.

¿Corre algún riesgo el independiente y al pequeño empresario?

Lamentablemente sí. Los primeros recortes en las empresas grandes se dan en las contrataciones a los independientes y a las pequeñas empresas y, si no recortan, puede ser que comiencen a demorarse (más) en los pagos, lo que genera problemas a independientes y pequeños empresarios.

Todo esto es contagioso. Todo la economía se afecta tarde o temprano por el efecto cascada. Todos terminamos haciendo lo mismo hasta que nuevamente el circulo virtuoso vuelve a comenzar.

Esto pasa siempre cuando una economía se desacelera

Lo que he relatado es de manual y pasa en toda economía que se desacelera. Pero tendemos a no creer que algo así nos pueda pasar. El Perú y, con él, nosotros, ha venido creciendo una buena cantidad de años. Salvo pequeños baches de los que probablemente no nos acordemos, nuestro país ha crecido a paso acelerado por más de veinte años.

Pregúntate qué pasaría si…

Voy a continuar con este tema la próxima entrega. Mientras tanto, enriquece tu año nuevo pensando alternativas de respuesta a la pregunta inicial. 

Ensayemos. Lee en voz alta esta pregunta o formúlasela a tu pareja: "Amor ¿qué haríamos si te despiden o si me despiden? ¿qué haríamos si nos despiden a los dos?"

Y si son pequeños empresarios o independientes pueden hacer la siguiente variante: "Amor, ¿qué haríamos si las ventas no se recuperan? ¿Qué haríamos si los clientes no regresan?"

Es momento de pensar y prepararnos para actuar. Puede que no sea necesario, pero es mejor tener un plan B y un plan C antes que nos agarren de sorpresa.

Eso quería compartir contigo. Continuaremos viéndolo en el próximo artículo del blog. Mientras tanto, ¡feliz año!

Por : Juan Infante

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