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Josefa de la Puente: ¿Cuál es la fórmula para tener buenos huesos?

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El calcio y los huesos fuertes son una de las obsesiones nutricionales de nuestra sociedad actual. Confundimos calcio y buenos huesos con el consumo de lácteos y llegamos a creer falacias como que todos necesitan “tres vasos de leche al día”. Hoy, sin embargo, se sabe que los países con más alto consumo de lácteos también tienen mayores índices de osteoporosis, con lo que debemos reevaluar las fuentes que hemos estado tomando como ciertas.

La verdad es que para tener un buen equilibrio de minerales en el cuerpo y huesos fuertes y flexibles (recuerda que tampoco queremos que sean tan duros pues al golpearse se parten) no necesitamos un montón de calcio. Antes se pensaba que se necesitaba dos de calcio por uno de magnesio. Esta proporción luego se corrigió diciendo que se necesitaba uno a uno y ahora se sabe que necesitamos dos de magnesio por uno de calcio para tener buenos huesos. La fórmula para proteger nuestros huesos es una correcta combinación de magnesio, calcio, fósforo y vitaminas A, C y D. Sin esta combinación, podemos consumir mucho calcio, pero este no será absorbido por los huesos.

El magnesio estimula la producción de la hormona calcitonina, la cual incrementa el calcio en los huesos y no permite que se absorba por los tejidos. Si no consumimos el magnesio, podemos tener calcificaciones mórbidas: el calcio se va a tejidos y órganos y se acumula formando cálculos renales, biliares, quistes, etc. Sin magnesio, el calcio puede ser perjudicial. Buenas fuentes de magnesio son las algas, los frejoles, sobre todo el frejol mungo o frejolito chino, los cereales como el maíz, la cebada y el arroz, las oleaginosas como las almendras y el ajonjolí y los alimentos altos en clorofila.

¿Dónde consigo toda la combinación correcta de elementos para los buenos huesos? ¿Debo consumir muchos suplementos? En absoluto. Las hojas verdes, por ejemplo, nos muestran cómo la naturaleza combina los elementos para el mejor aprovechamiento de nuestro organismo. La clorofila tiene en el centro de su estructura molecular un átomo de magnesio.  Además contiene la vitamina C y A, el calcio y el fósforo que necesitamos para una correcta absorción de calcio en los huesos. La vitamina D la conseguimos del sol, pero la clorofila nos sirve también como luz solar almacenada

Dentro de estos alimentos altos en clorofila encontramos a la hoja de coca, uno de los pilares para combatir la osteoporosis y mejorar nuestra estructura ósea. Los estudios demuestran su cantidad superior en calcio. Por solo 100gr de hoja de coca, contiene 2,196mg de calcio mientras que la misma cantidad de leche de vaca tiene tan sólo 120mg. Esta planta además contiene los demás minerales, como el magnesio, para que este calcio se vaya a los huesos y no a los tejidos blandos.

El calcio se absorbe mejor por los huesos cuando los alimentos ayudan a generar un ambiente alcalino. Es por esto que las fuentes vegetales pueden ser superiores, además de no contener fosfatos, los cuales impiden la correcta absorción. 

Los lácteos pueden cumplir otras funciones. Para algunas personas muy delgadas ayudan a mantener cierta grasa corporal, pueden calmar a los ansiosos en ciertas combinaciones y alimentos como el Kefir, que es un fermento parecido al yogurt y muy bueno para la flora intestinal, o el Ghee (mantequilla clarificada), utilizada hace miles de años por sus propiedades nutritivas, y es la mejor opción para cocinar.

Si vas a consumir lácteos, lo importante es no consumir los lácteos industriales que venden comúnmente en los supermercados. Además de venir de vacas criadas en condiciones lamentables, alimentadas con alimentos transgénicos y bombardeadas de hormonas, la mayoría de los derivados lácteos contienen azúcar y grasas hidrogenadas (especialmente los helados contiene lo último). Busca la ganadería orgánica, donde se respeta la vaca y se obtienen productos superiores. Así, al consumir lácteos podrás sentir sus beneficios. Entre los lácteos benéficos se encuentran el yogurt, el kéfir y el ghee o mantequilla clarificada, de los cuales hablaremos en otro artículo.

Así podemos ver las cosas más claras. Para buenos huesos no necesitamos tomar un montón de lácteos y mucho menos consumir los lácteos industriales, altamente procesados a los que no les queda mucha nutrición y les adicionan elementos nocivos.

Lo que sí necesitamos para tener buenos huesos es:

1.  Ejercicio moderado. La falta de ejercicio y el exceso del mismo debilita los huesos.  El ejercicio físico es indispensable para fortalecer nuestra estructura.

2.  Evitar o disminuir el consumo de bebidas con cafeína como el café, té, gaseosas.

3.  Consumir hojas verdes.

4.  Incluir la harina de hoja de coca en nuestras comidas (jugos, agregándola a las sopas, bebidas calientes, etc).

5.  Consumir fuentes vegetales de magnesio, calcio, fósforo, vitaminas A, C y D.

6.  No consumir demasiadas verduras del grupo de las solanáceas como la papa, el tomate, el pimiento y la berenjena. (2 veces a la semana puede estar bien, dependiendo de la persona).

7.  Moderar el consumo de los lácteos.

Los huesos fuertes no son algo difícil de conseguir, ni tenemos que suplementarnos para conseguirlo. Siguiendo una buena dieta de elementos integrales, muchas verduras  cereales, podemos lograr un equilibrio correcto para que nuestro cuerpo nutra su estructura ósea y demás sistemas.

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